Welcome to the Jungle! Welcome to Iquitos!
Escuchamos tantas cosas sobre Iquitos, que ya era un destino
fijo en nuestra ruta. Desde la ventana del avión no dejaba de sorprendernos la
inmensidad del río Amazonas y sus afluentes. Y de pronto, divisamos a lo lejos
una colorida ciudad, en medio de la selva. ¡Que emoción! Al fin llegamos a
Iquitos.
De la selva su
transporte. Antes de salir del aeropuerto, es bueno conocer las tarifas ( taxi
S/. 20 – motokar S/. 10), y así nadie te podrá engañar. Nosotros escogimos ir
en motokar: es más barato, más típico y más divertido. Así comprobamos que las motos han invadido las autopistas. O deberíamos decir las “motopistas”.
Pero definitivamente lo más pintoresco es viajar en Colectivo. Este colorido
ómnibus, que recorre la ciudad de punta a punta por una china. Vale la pena.
Veinte minutos después, llegamos a la Plaza de Armas. Y de
un momento a otro estábamos rodeados por jaladores, que nos seguían e insistían
ofreciéndonos tours, hoteles, dólares, restaurants, y muchas cosas más. Las
mochilas viajeras nos delataban, y mientras más avanzábamos, aparecían otros y
otros. Entonces, nuestro nuevo deporte era esquivarlos. Todos tienen algo que
ofrecer.
Explorando la ciudad.
Iquitos es una ciudad moderna,
variopinta y muy colorida. Caminando por sus calles, encontramos algunas construcciones de principios del siglo pasado,
propias de la época del boom del caucho, así como
modernas galerías comerciales, supermercados y casinos. El único inconveniente
que tuvimos fue la velocidad de internet: es realmente lenta.
Aprendimos algo: si vas a un hotel, este debe tener aire
acondicionado. Requisito indispensable. La temperatura de la ciudad bordea los
30 grados Centígrados y si no estás acostumbrado a climas muy cálidos (como
yo), te vas a lamentar. Créeme.
El lugar que más disfrutamos fue el malecón Maldonado. Aquí
encontramos muchas opciones interesantes: restaurants, bares, mucha comida al
paso, y claro, una vista genial del atardecer dibujándose en el río Itaya.
Momento Kodak. Quizá sea la calle más turística de la ciudad: siempre hay mucha
gente y mucha energía, especialmente por la noche.
Y si hablamos de la vida nocturna, el bar que más nos llamó la atención fue El
Musmuqui. Los tragos exóticos son la especialidad de la casa y a un precio razonable. Los imperdibles
son: el RC (rompe calzón), la Charapita Ardiente o un 7VSC (Siete Veces Sin Sacar). Se
dice mucho de las propiedades afrodisíacas de estas bebidas, pero creemos que
es algo que ustedes mismos tendrán que descubrir.
De la selva su comida. La gastronomía de la selva era
algo que queríamos descubrir. Encontramos un lugar llamado El Mesón, donde
nos animamos a probar un “lagarto al ajo”. En pocas palabras: delicioso. Podemos decir que la carne de lagarto tiene un sabor parecido a la del pollo, pero la
textura es muy diferente. No olviden probar la especialidad de la
casa: majaz al ajo. Toda una experiencia.
En ninguna otra ciudad probamos tantos tipos diferentes de carne: tortuga,
piraña, suri, doncella, rana y lagarto, en tan sólo una semana. Evidentemente, nos faltaron muchas más por
probar.
Si hablamos de los postres, no podemos dejar de mencionar nuestro favorito: los Helados Shambo. Especialmente los de aguaje y camu camu. Una delicia.
Si hablamos de los postres, no podemos dejar de mencionar nuestro favorito: los Helados Shambo. Especialmente los de aguaje y camu camu. Una delicia.
Lugares de Interés:
Mercado Belén. A
unas 9 cuadras de la plaza, está el mercado Belén. Nosotros fuimos de mañana, y
encontramos una variedad interesantes de pescados, frutas y comidas al paso. Los
precios son razonables y siempre puedes regatear. Lo curioso fue encontrar
algunos tipos que ofertan animales salvajes que ellos mismos capturaron. Y
parece que es algo común, pues a nadie le importaba. Un dato importante: es
recomendable visitar este lugar por la mañana, según dicen algunos locales, por
la tarde suele ser peligroso.
Puerto Nanay. Si
lo tuyo es disfrutar de la comida callejera, este es el lugar ideal. Este
puerto ofrece diversas opciones, desde los crocantes suris, pasando por el ya
consagrado tacacho con cecina, los juanes y pescados fritos. Durante el día,
muchos lugareños ofrecen paseos en bote para recorrer parte del Marañon. Aquí se vale negociar.
Información
Adicional:
Hotel Arys: Jirón
Próspero 447 (a cuatro cuadras de la plaza mayor) Telf. (65) 22-4040 / 22-3572
El Musmuqui: Av. Raimondi 382
El Musmuqui: Av. Raimondi 382
El Mesón: Malecón
Maldonado 153. Telf. (065) 231857
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